Advertencia

Este blog ha sido diseñado para que pueda realizarse una lectura, de un texto de San Bernardo, cada día del año. No obstante, en esta fase se unificarán progresivamente los capítulos para que también puedan leerse como pequeños libros completos. Igualmente se añadirán las cartas de San Bernardo, que nos permitirán hacernos una idea cronológica de en qué época y circunstancias fueron hechos tanto los escritos como los sermones (están en un blog aparte)

domingo, 11 de noviembre de 2012

APOLOGIA AL ABAD GUILLERMO: CAPÍTULO XXIII



Capítulo 23



    Y para colmo, con el fin de distinguir a los santos de los enfermos, han de llevar unos bastones que no los necesitan, sino como señal de una enfermedad inexistente, ya que carecen de esos síntomas comunes que son la delgadez del cuerpo o la palidez del rostro. ¿Qué podremos hacer? ¿Reírnos u llorar por tanta insensatez? ¿Fue así como vivió Macario? ¿Es esto lo que nos enseñó Basilio? ¿Fue esto lo que instituyó Antonio? ¿Sería ésa la vida que llevaron nuestros Padres en Egipto? Y los santos Odón, Mayolo, Odilón y Hugo, de quienes ellos se ufanan por considerarlos como insignes maestros suyos y de su orden, ¿vivieron así o establecieron algo semejante? Ninguno de ellos, si fueron santos o, mejor, porque lo fueran, pudo disentir del Apóstol cuando nos dice: "Teniendo qué comer y con qué vestirnos, podemos estar contentos". Mas para nosotros, comer es hartarnos, y vestirnos es andar siempre elegantísimos.

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