Advertencia

Este blog ha sido diseñado para que pueda realizarse una lectura, de un texto de San Bernardo, cada día del año. No obstante, en esta fase se unificarán progresivamente los capítulos para que también puedan leerse como pequeños libros completos. Igualmente se añadirán las cartas de San Bernardo, que nos permitirán hacernos una idea cronológica de en qué época y circunstancias fueron hechos tanto los escritos como los sermones (están en un blog aparte)

miércoles, 27 de febrero de 2013

CONSIDERACIONES. LIBRO V. CAPÍTULO XIV



¿Qué es Dios? El que desborda los tiempos, pero  no los anula ni los identifica con El. ¿Qué es Dios? Aquello de quien todo procede, por el que son todas las cosas,  en el que existen todos los seres. De quien todo procede, pero por creación, no por generación: Por el que son todas las cosas; mas no creas que uno es su inventor y otro su creador. En el que existen todos los seres, no como en su lugar, sino bajo su poder conservador. De quien todo procede, como de un único  principio creador de todo. Por el que son todas las cosas, porque no hay fuera de él otro segundo principio creador. En el  que existen todos los seres, porque no hay un tercer principio que sea el lugar en el que existen. De quien todo procede, no como si Dios fuese su materia de la que procede, sino su causa eficiente, no material. En vano buscarán los filósofos la materia de la creación; Dios no necesitó materia alguna para crear.  No buscó talleres ni artesanos. Todo lo hizo él, por sí mismo y en sí mismo. ¿De qué lo hizo? De la nada. Porque si lo  hubiese hecho de otro ser ya existente, no hubiera hecho ese otro ser, y así no sería el creador universal. 
Es absurdo pensar que de su propia sustancia incorrupta e incorruptible creara tantos seres, buenos sí, pero corruptibles. Si me preguntas dónde está él si en él está todo, te diré que eso es para mí lo más misterioso. ¿Qué espacio podría contenerle? Si me preguntas dónde no está, tampoco te lo puedo decir. ¿Qué lugar hay donde Dios no esté? Dios es incomprensible, pero  ya sabemos mucho de él, si has aprendido esto: que no puede ser contenido en lugar alguno, ni hay un lugar del que esté ausente. Así como todos los seres están en él, también él está  en todos los seres. Por último, como dice el evangelista: Estaba en el mundo. Por lo demás, está allí donde estaba antes de  que el mundo existiera. No tienes por qué seguir preguntando dónde estaba: fuera de él no existía nada, luego estaba en sí  mismo.

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